Yo no fui...
En fin, veremos que hacen ahora los alemanes en una "Mexicana Party" donde, créanme, la musica no será mexicana, no estamos en Mexico y el mexicano no participó en la seleccion del tema.
Entretenimiento real en tierras britanicas (anteriormente en tierras germanas), sazonadas al estilo mexicano y con un toque de internacionalidad.
En varias revistas de aviación anuncian todos los veranos un air-show llamado "Flying legends". El show es el más grande del mundo donde se presentan aviones de la segunda guerra mundial. El lugar es siempre el mismo: el museo Imperial de Guerra en Duxford.
Este aeropuerto está pegado a Cambridge y en su colección están Spitfires, varios Mustang, bombarderos de la segunda guerra mundial y aviones mucho más modernos. Tuve la oportunidad de ir con Denia ayer y pudimos subir a algunos aviones de pasajeros bastante "viejos". Las fotos hablarán por sí mismas y podrán ver en ellas uno de los lugares a los que, seguramente, volveré en verano.
Año nuevo en Londres. Hay muchas formas de festejarlo. Por un lado, la oferta de fiestas en la ciudad es enorme y, si hay pilas para festejar, uno puede acabar bien entrada la mañana. Por otro lado, hay cenas muy tradicionales (y frías). Si lo que uno quiere es un baño de Pueblo, es cuestión de elegir entre Trafalgar Square y Picadilly Circus. Finalmente Londres ofrece de todo para todos.
Nosotros elegimos un restaurante-bar en el sur de Londres (www.sandbarrestaurant.com). La comida, hay que decirlo, era muy buena, pensando en que era un buffet frío. Las bebidas y la música no dejaban nada qu edesear (aunque una salsa no hubiera caído nada mal). El único problema que teníamos es que, para llegar al lugar de la fiesta, había que atravesar Londres en una noche donde varias líneas, especialmente la que debíamos tomar, estarían afectadas por una huelga parcial de trabajadores del metro.
He de decir que acá han sacado una moda muy rara. En las fiestas de año nuevo ponen una estatua de hielo sólido y los invitados pasan, uno por uno, a beber una bebida alcohólica que algún mesero dejará escurrir sobre la estatua. El problema fue que en esta fiesta la bebida era Jägermeister, un preparado alemán abase de hierbas que sabe HORRIBLE!