La locura del papeleo. Despedida.
Como si fuera algo ya programado. Apenas se fue Pepe y escribí el mensaje anterior, recibí el correo que tanto esperaba. Mi permiso de trabajo fue aprobado.
Realmente esto aplanó totalmente el camino para mantener en pie la fecha prevista para que empiece a trabajar (3 de abril). Lo único pendiente era la visa, lo cual no fue gran problema ya que la cita en el consulado de Düaut;sseldorf la conseguí para anteayer. Salvo la desmañanada para llegar a las 7 AM a la cita, esperar 3 horas sentado sólo para que me dijeran que la visa estaba lista a las 2 PM y regresar luego por el papel, no hubo nada sobresaliente en el proceso. Aproveché la vuelta para avisarles a Alejandro, a Thomas y a María Paula para vernos por allá (de hecho, el día anterior a la cita en el consulado me quedé a dormir en casa de Thomas y María Paula). Además, pude contactar el mismo dí a Carlos, a quien no veía desde los tiempos de Marburg. Fue muy agradable poder despedirme de todos al calor de una Altbier.
Además ya cancelé todos mis contratos (excepto el del handy y el de mi seguro médico) y las suscripciones de revistas. No creía que en Alemania fuera a veces tan complicado poder cancelar un contrato. Algunas empresas te piden como comprobante el documento que te dan en la oficina de extranjería, señalando que dejas Alemania.
Por lo pronto este es el último post que hago desde Alemania. En unos minutos guardaré mi PC y empezaré a pintar mi habitación para entregarla mañana por la mañana.
Auf wiedersehen, Deutschland!
London, here I go!
Realmente esto aplanó totalmente el camino para mantener en pie la fecha prevista para que empiece a trabajar (3 de abril). Lo único pendiente era la visa, lo cual no fue gran problema ya que la cita en el consulado de Düaut;sseldorf la conseguí para anteayer. Salvo la desmañanada para llegar a las 7 AM a la cita, esperar 3 horas sentado sólo para que me dijeran que la visa estaba lista a las 2 PM y regresar luego por el papel, no hubo nada sobresaliente en el proceso. Aproveché la vuelta para avisarles a Alejandro, a Thomas y a María Paula para vernos por allá (de hecho, el día anterior a la cita en el consulado me quedé a dormir en casa de Thomas y María Paula). Además, pude contactar el mismo dí a Carlos, a quien no veía desde los tiempos de Marburg. Fue muy agradable poder despedirme de todos al calor de una Altbier.
Además ya cancelé todos mis contratos (excepto el del handy y el de mi seguro médico) y las suscripciones de revistas. No creía que en Alemania fuera a veces tan complicado poder cancelar un contrato. Algunas empresas te piden como comprobante el documento que te dan en la oficina de extranjería, señalando que dejas Alemania.
Por lo pronto este es el último post que hago desde Alemania. En unos minutos guardaré mi PC y empezaré a pintar mi habitación para entregarla mañana por la mañana.
Auf wiedersehen, Deutschland!
London, here I go!

