Que haremos hoy, Pinky?

Entretenimiento real en tierras britanicas (anteriormente en tierras germanas), sazonadas al estilo mexicano y con un toque de internacionalidad.

Wednesday, November 23, 2005

Dosis de portoñol...


...más bien dicho, de gallego.

Aprovechando una de las ofertas que puedes encontrar en otonio para viajar por europa, decidimos Denia y yo darnos una escapada a territorio español. Yo nunca había visitado España, de modo que la idea era demasiado tentadora como para rechazarla. Al contrario de lo que mucha gente haría, decidimos evitar Madrid o Barcelona y mejor concentrarnos en un lugar menos turístico y que además Denia no conociera (ya ha visitado media España). La decisión fue entonces Santiago de Compostela.

El lugar es precioso. Aunque no se requiere mucho tiempo para conocer lo más importante de la ciudad, el sabor que ésta tiene y, sobretodo, las dosis de nacionalismo del pueblo gallego, dan un toque muy especial al lugar. De ese nacionalismo es de lo que me gustaría hablar. Creo que todos recordamos la tragedia del Prestige hace unos años. El problema fue que un barco petrolero se partió en dos en medio de una tormenta. Las corrientes y los vientos aventaron la mancha de petróleo directamente a las costas gallegas y del país vasco, amenazando seriamente la integridad de los recursos pesqueros de la zona.

Quienes han visitado esas tiendas de latería española, seguramente han visto productos como mejillones, pulpos, calamares, almeja, etc. cuyo origen es precisamente el norte de España. Bueno, toda esa industria estaba amenazada por el derrame.

Afortunadamente el derrame se controló, aunque la bomba de tiempo ahí esta: el casco del barco contiene aún muchos miles de litros de petróleo. Al estar el casco en aguas muy profundas y frías, es muy difícil sacar el petróleo de ahí, pero la misma temperatura lo tiene casi endurecido, de modo que es difícil que se derrame.... pero ahí está todavía como un factor de riesgo.

Los gallegos tienen en casi todas las tiendas t-shirts a la venta diciendo "Nunca mais" (nunca más en gallego) en alusión a la tragedia. Además, como buena zona autonómica, mucha gente habla el idioma local (gallego) y hasta los diarios son en dicho idioma. Eso sí, el gallego es una mezcla muy chistosa de español y portugués. Literalmente es "portoñol".

Sobra decir que, como muestra de confianza en nuestros estómagos y en la cocina gallega, nos dimos un atracón de mariscos desde el primer día en que llegamos. Lo malo es que el segundo día visitamos el restaurante equivocado: mal servicio, mala comida y de pilón el mesero no hablaba ni jota de español. Solamente gallego. JODER!