Que haremos hoy, Pinky?

Entretenimiento real en tierras britanicas (anteriormente en tierras germanas), sazonadas al estilo mexicano y con un toque de internacionalidad.

Friday, January 19, 2007

Caos por la tormenta

Seguramente vieron en las noticias el caos que causó Kyrill. Recuerdo que cuando estaba en Alemania, Inglaterra era nuestra "alerta" de tormenta. Si una tormenta atlántica azotaba a la isla, era muy probable que tuviéramos mal clima en Alemania medio día después. Ahora estuve del otro lado de la moneda.

Sólo se dieron avisos de "vientos de moderada intensidad" por la mañana. La verdad es que se quedó dormido el meteorólogo y no aclaró que eso apenas era el principio.

En Canary Wharf, dentro de un rascacielos nuevo (se inauguró después del 2000), no sólo se escuchaba el viento a través del doble aislamiento en las ventanas, sino escuchabas como el aire entraba al sistema de ventilación y crujían algunas láminas. Si volteabas a ver los canales, no sólo se formaban olas, sino que veías que el viento levantaba el agua y salpicaba todo lo que estuviera cerca.

El sistema de transporte fue lo más afectado por la tormenta: caminos cerrados por árboles caídos, volcaduras de camiones en las carreteras, vuelos cancelados, trenes dañados…

Yo mismo sufrí los efectos de la tormenta. Por la tarde, al querer regresar a casa, me enteré que la estación de West India Quay del DLR estaba cerrada. Para poder llegar a Bank tuve entonces que tomar el DLR desde Poplar (un poco más lejos que la estación de Canary Wharf). Llegando a Bank avisan que la estación del metro en Liverpool St. estaba cerrada "por una alerta de incendio". Tuve que caminar de Bank a la estación del tren. Sin embargo, ni siquiera entré a la estación. La policía tuvo que cerrarla por la cantidad de gente que estaba dentro tratando de encontrar una forma de regresar a casa. Cuando me dijeron que no habría trenes en toda la noche, mejor me fui a buscar un autobús a Stansted. Finalmente llegué al aeropuerto 4 horas después que salí de la oficina (pero llegué).

Fue en Stansted donde ví de primera mano el caos que fue en los aeropuertos. Además de vuelos cancelados, muchos tuvieron que ser desviados. Supongo que, literalmente, fue una situación de "baja donde puedas" porque en Stansted había aviones de aerolíneas que nunca bajan ahí: Qantas, British Airways, CSA y Lufthansa.