Mudanza. Parte 3.
Pero no crean que podemos decir que la mudanza está terminada. ¡No! Mudarse es el parto de los montes y sería iluso creer que un fin de semana es más que suficiente. Aunque desde la primer semana compramos una cajonera y el librero con el que separamos la sala del comedor y aunque la casa tiene ya un clóset, era aún necesario comprar otra cajonera y un ropero. Además, las leyes económicas dicen claramente que no existen recursos ilimitados, así que tuvimos que ajustar las compras fuertes y no urgentes al día en que recibiera mi primer sueldo (el viernes pasado).
Aunque inicialmente pensamos en comprar todo en Ikea, los precios nos hicieron pensarlo 2 veces. En Homebase (una tienda de DYI - Do it yourself) vimos una linea de muebles para recámara que combinaba perfectamente con nuestra habitación y fue ahí donde compramos ese ropero y la cajonera (destinada para la sala). Originalmente pensamos elegir la cajonera del color del librero y el ropero del color de la cama. La misma vendedora nos preguntó 2 veces si eso era correcto y le dijimos que sí.
En Ikea compramos las sillas y la mesa del comedor. Debería haber todo transcurrido sin problemas pero el color anunciado en Ikea como "beech" era en realidad el color "maple" de la cajonera, lo cual encendió la luz de alarma. ¡En Ikea no venden la mesa para el comedor en el color del librero! Lo peor es que el librero solo existe en el color que lo tenemos y ese es el color que queríamos para nuestros muebles. De inmediato llamamos a Homebase a pedir el cambio de color y nos dijeron que no era problema, pero sólo podíamos hacerlo en la tienda donde compramos todo. Tomamos el riesgo y compramos la mesa (sin sillas porque no tenían en existencia por el momento) y la multipremiada silla "Poang" (SUPER CÓMODA). Tuvimos que dejar para el domingo la visita a Homebase a cambiar de color esa cajonera. Falta señalar justo media hora antes de salir a Homebase, nos llamaron para poner cita para la entrega de los muebles. ¡No! ¡Espéreme por lo menos a que cambie el color del mueble! Pasado ese susto, llegamos a hacer el cambio y la gerente que podía hacerlo era precisamente la persona que nos vendió todo el día anterior. El momento embarazoso fue cuando dijo "I told you!".
Al día siguiente (Día del Trabajo) completamos el tour de compras con un megatour que incluyó Costco (aspiradora y licuadora) e Ikea (otra sucursal, compramos las sillas del comedor). Mudanza fase 2 completada.
Aclaración: no crean que la primer semana habíamos comido de pie. En realidad teníamos la mesa para la computadora y un par de sillas plegables que compramos para cuando haya visitas.
Aunque inicialmente pensamos en comprar todo en Ikea, los precios nos hicieron pensarlo 2 veces. En Homebase (una tienda de DYI - Do it yourself) vimos una linea de muebles para recámara que combinaba perfectamente con nuestra habitación y fue ahí donde compramos ese ropero y la cajonera (destinada para la sala). Originalmente pensamos elegir la cajonera del color del librero y el ropero del color de la cama. La misma vendedora nos preguntó 2 veces si eso era correcto y le dijimos que sí.
En Ikea compramos las sillas y la mesa del comedor. Debería haber todo transcurrido sin problemas pero el color anunciado en Ikea como "beech" era en realidad el color "maple" de la cajonera, lo cual encendió la luz de alarma. ¡En Ikea no venden la mesa para el comedor en el color del librero! Lo peor es que el librero solo existe en el color que lo tenemos y ese es el color que queríamos para nuestros muebles. De inmediato llamamos a Homebase a pedir el cambio de color y nos dijeron que no era problema, pero sólo podíamos hacerlo en la tienda donde compramos todo. Tomamos el riesgo y compramos la mesa (sin sillas porque no tenían en existencia por el momento) y la multipremiada silla "Poang" (SUPER CÓMODA). Tuvimos que dejar para el domingo la visita a Homebase a cambiar de color esa cajonera. Falta señalar justo media hora antes de salir a Homebase, nos llamaron para poner cita para la entrega de los muebles. ¡No! ¡Espéreme por lo menos a que cambie el color del mueble! Pasado ese susto, llegamos a hacer el cambio y la gerente que podía hacerlo era precisamente la persona que nos vendió todo el día anterior. El momento embarazoso fue cuando dijo "I told you!".
Al día siguiente (Día del Trabajo) completamos el tour de compras con un megatour que incluyó Costco (aspiradora y licuadora) e Ikea (otra sucursal, compramos las sillas del comedor). Mudanza fase 2 completada.
Aclaración: no crean que la primer semana habíamos comido de pie. En realidad teníamos la mesa para la computadora y un par de sillas plegables que compramos para cuando haya visitas.

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