Que haremos hoy, Pinky?

Entretenimiento real en tierras britanicas (anteriormente en tierras germanas), sazonadas al estilo mexicano y con un toque de internacionalidad.

Monday, May 08, 2006

Fuente del conocimiento VS fuente de la idiotez.

O mejor dicho, libros VS televisión. Ya es la segunda semana después de la mudanza (2a parte) y hay avances. Todo lo que aquí narro ocurrió al mismo tiempo que la mudanza parte n (n = 4).

El sábado inició nuestro recorrido por las tiendas de Bishops y Harlow en la búsqueda de un microondas categoría triple "B" (bueno, bonito y barato). Originalmente pensamos comprarlo en una tienda llamada Argos. Al ver nuevamente los precios, recordamos que en una tienda de Harlow tendrían esta semana un microondas que nos gustaba más que los de Argos, de modo que de último momento no compramos nada, pero vimos al menos las ofertas, y ahí estaba lo que buscaba.

No. No era el microondas. Era una oferta de una TV LCD a precio razonablemente barato y además "HD Ready" (con capacidad para mostrar programas en formato de alta definición. De inicio sólo pensé en la opción de comprarla, pero decidimos aprovechar el viaje a Harlow para comparar precios. Al final, compramos el microondas en otra tienda distinta a Argos, pero fue en Argos donde compramos la TV y su mesita.

Realmente, sabemos que la TV es considerada "la caja idiota". Como tal, puede ser fuente de conocimiento (si se eligen los canales adecuados en la dosis adecuada) o de la más extrema de las estupideces (sobredosis de canales "adecuados" o a partir de dosis mínimas de canales como Televisa, TVAzteca o cualquier otro con programas de "cotilla", telenovelas y demás "series de entretenimiento").

Por otro lado, los libros son fuentes de conocimiento, pero al mismo tiempo de idiotez. El mejor ejemplo es Francisco Quijano (Don Quijote de la Mancha). Realmente eso prueba que los libros son buenos, en dosis adecuadas y con contenidos adecuados. El problema es si esos "libros" son en realidad cosas como el "Libro Vaquero", "Compendio anual de HELLO!" o cosas por el estilo. Por eso, si pensamos que ya teníamos el sistema de TV por cable instalado y que, para descargo de nuestras conciencias, metimos primero al departamento los libreros, la batalla libros contra TV no fue ganada por el "lado oscuro de la fuerza".

Habemus TV.